Serie Habilidades Invisibles y Liderazgo · Esperanza
"Conservo la esperanza de que siga habiendo progreso en este sentido."
Escuchar a Eugenia es poner perspectiva. No desde la nostalgia ni desde la teoría, sino desde una trayectoria vivida en primera persona, en un momento en el que muchas de las barreras que hoy seguimos nombrando ni siquiera se discutían abiertamente.
Su relato ayuda a entender algo importante: el progreso no siempre es lineal. Volver a empezar no invalida lo construido. Y muchas veces la determinación nace precisamente de ahí, de seguir adelante con coherencia cuando las circunstancias cambian.
Espero que disfrutéis esta entrevista tanto como yo.
Hoy más que nunca hay que hablar de estos temas, ya que estamos en un momento muy delicado en el que aparecen voces nostálgicas que parecen querer volver a la realidad que se vivía cuando empezaba mi carrera. Son demasiados los mensajes que añoran la época en que la mujer se dedicaba exclusivamente al hogar y al cuidado.
Es por ello que sigue siendo importante hablar de estos temas y reivindicar que la maternidad y la carrera profesional no tienen por qué ser un oxímoron. Tienen que ser compatibles, como lo son en las sociedades europeas más avanzadas.
En el Gender Monitor 2025, que es una investigación que hacemos entre mujeres en posiciones ejecutivas altas, el 11% afirma que ha tenido que aplazar o renunciar a la maternidad para seguir su carrera profesional. No podemos aceptar que suceda esto. Se necesita un compromiso valiente de los actores sociales, económicos y políticos. Sólo así se conseguirá un cambio cultural.
Muy pronto. Yo tenía 18 años y dudaba entre estudiar matemáticas o ESADE. Mi madre me contestó: 'Haz exactas, porque así serás profesora, que es un trabajo más compatible con el matrimonio y la maternidad'. Elegí ESADE. Estamos hablando del año '68.
Luego vinieron procesos de selección en los que me preguntaban si tenía novio y cuáles eran mis planes en la vida. De esto hace muchos años, pero siguen existiendo sesgos inconscientes, muy anclados en la cultura. No se ven, pero están ahí operando y tienen un impacto directo en las decisiones de carrera.
Siempre digo que soy de la generación de las mujeres 'copito de nieve': la única mujer de la promoción, la primera profesora de ESADE y la única durante muchos años, la primera directora general de ESADE y la única directora de una escuela de Negocios en Europa.
Cuando miro hacia atrás, me siento muy orgullosa de mi carrera en ESADE. Pero siempre me veía como una excepción. Me sentía muy sola; pero hoy sigue habiendo mujeres que están rompiendo barreras. Les pido que no se sientan solas y que busquen referentes que les apoyen.
Yo tomé una decisión muy drástica: dejarlo todo durante un tiempo y dedicarme a ser madre. Me casé con un viudo que tenía 4 niños pequeños y pensé que mi nueva función era incompatible con desarrollar una carrera. Tengo un gran recuerdo de aquella época, una de las mejores de mi vida.
Al cabo de unos años, volví a entrar en la carrera profesional, pero tuve que hacerlo desde más abajo. Fue un aprendizaje duro. Pero también creo que a veces hay que quitarle miedo a eso: a volver a empezar cuando una tiene claro que quiere seguir adelante.
Mi vida ha sido todo menos fácil. Mi padre falleció cuando yo era una niña y tuve que trabajar duro para ayudar a la familia y financiar mis estudios. Siempre he tenido claro que no podía hacer otra cosa que no fuera seguir adelante y usar mis propios recursos y capacidades.
Ha habido algo que siempre me ha ayudado: me he entregado con pasión e ilusión a todos los retos que se me presentaban.
Determinación y esperanza. Determinación para conseguir que maternidad y ambición profesional no sean contradictorias. Y esperanza de que, así como en los últimos 50 años hemos vivido cambios fundamentales, entre todos seguiremos construyendo progreso.
Eugenia habla de decisiones. De coherencia. Y de algo que no siempre se dice en voz alta: que volver a empezar también puede formar parte de una carrera.
Su recorrido pone perspectiva a un debate que lleva décadas existiendo. Y deja una idea clara: cuando hay determinación —y condiciones— maternidad y ambición profesional no deberían ser incompatibles.
De estas conversaciones nace la fuerza que nos ayuda a avanzar.
Un abrazo y hasta la próxima.
Agustina
Consejera de Endesa y profesora honoraria del Departamento de Estrategia y Dirección General de ESADE, institución de la que fue directora general entre 2010 y 2018, siendo la primera mujer en ocupar este cargo. Con una larga trayectoria en el ámbito académico y de dirección, ha desarrollado su carrera en torno al liderazgo, la formación de directivos y la promoción del talento femenino.
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