Hemos parado unos meses. Fueron intensos, y lo digo con gratitud: intensos de los que te cambian el paso.
Pero estamos de vuelta, con muchas ganas y con historias que merecen ser contadas. Historias de mujeres que combinan exigencia profesional y maternidad sin renunciar a ninguna de las dos cosas, y que tienen mucho que enseñarnos sobre cómo se hace.
Una de las cosas más importantes que nos ha sucedido en este tiempo fue poder llevar esta conversación hasta la Oficina del Parlamento Europeo en España. El 21 de septiembre, en Madrid, participamos en la jornada "La maternidad: el desafío olvidado de la igualdad", co-organizada con Make Mothers Matter. Por primera vez, una jornada dedicada específicamente a la maternidad y los cuidados tenía lugar en ese espacio.
Para mí fue una señal clara: la conversación que hace dos años nadie miraba ahora está en una mesa de decisión real. Y eso refuerza profundamente el sentido de lo que estamos haciendo.
Cuantas más mujeres entrevistamos para Motherhood Bonus, más nos damos cuenta de que hay una habilidad que aparece una y otra vez, en todos los perfiles y todos los momentos: hacer equipo.
No como concepto abstracto. Como práctica concreta. Dentro de casa: repartir la carga, alinear prioridades, construir un partnership real con la pareja. Dentro del trabajo: delegar con confianza, liderar con empatía, saber cuándo pedir ayuda. Son el mismo músculo.
Two-Way Advantage
En Mom's in Co. trabajamos con la convicción de que ciertas habilidades se desarrollan en los dos mundos y se transfieren entre ellos. Hacer equipo es una de las más poderosas. Aquellas personas que la tienen —y que la ejercen conscientemente en los dos ámbitos— son las que llegan más lejos. Y lo mejor: no es algo innato. Se aprende, se practica y se afina con el tiempo.
Eso es exactamente lo que queremos explorar este mes: cómo se construye esa habilidad, qué implica en la práctica y qué podemos aprender de quienes la han desarrollado bien.
De estas conversaciones nace la fuerza que nos ayuda a avanzar. Un abrazo y hasta la próxima.
— Agustina